Canapé de muelles Dunlopillo Tap Spring
CARACTERÍSTICAS GENERALES
BASTIDOR: Fabricado en madera maciza.
NÚCLEO: Muelles ensacados de 9 cm. 800 muelles en medida de 160×200 cm.
LECHO: Diseñado con láminas verticales de madera separadas entre si para mejorar la transpiración, reforzadas con travesaños de madera maciza. El lecho se sitúa por debajo del bastidor permitiendo asentar los muelles ensacados que son encapsulados por el bastidor. Completamos el diseño por encima de los muelles con Dunlop Foam y fibra Microclima para darle mayor amortiguación, tejido neutro en la superficie central del lecho.
PATAS: Se necesitan 4 patas. En medidas de matrimonio en una pieza añadir 1 pata central. En los dúos hay que pedir 8 patas.
Fitcha Tecnica
Bastidor en madera maciza sobre la que situamos el lecho de descanso que en este modelo queda por debajo. Utilizamos travesaños de madera maciza para soportar el peso del lecho y sobre los que descansan las laminas verticales de madera.
Laminas verticales de madera fijadas a los travesaños, que mejoran la durabilidad y permiten una optima transpiración del lecho.
El bloque de muelles ensacados de 9 cm se sitúa encima de las laminas rígidas y queda encapsulado por el bastidor evitando desplazamientos laterales.
Sobre los muelles y casi a ras del bastidor, se añaden Dunlop foam y fibra microclima para un acabado uniforme, mayor confort y mejor transpiración.
El tejido superior central sobre el que descansara el colchón sera un tejido neutro que facilitara la transpiración.
Consultar catalogo de tapiceria.
Canape de muelles Tap Spring
Muchos se preguntaran qué diferencias hay entre un canapé de muelles y uno de madera fijo siendo iguales a simple vista. Pues la verdad es qué, si colocamos un colchón de muelles ensacados sobre una base rígida (igual que si estuviera en el suelo) al tumbarnos encima del colchón, presionamos con nuestro peso y prensamos los muelles haciendo estos todo el trabajo del sustento de nuestro cuerpo, con su consecuente desgaste. Si colocamos el colchón sobre una base de muelles ensacados, cuando presionamos el colchón con nuestro peso, conseguimos que el canapé de muelles también ceda un poco, repartiendo el trabajo de sostenernos entre base y colchón y reduciendo así el desgaste. Con lo cual, el colchón sufre menos, dura mas tiempo y se adapta mejor al cuerpo. De esta forma dormimos de manera más óptima, nos despertamos menos y descansamos más.
A parte, a diferencia de una base rígida de madera, una base de muelles ayuda mucho más a una perfecta transpiración del colchón, ya qué los muelles son vacíos por dentro y favorecen el que pase aire entre ellos igual qué pasa con el colchón. Eso hace qué la cama no coja humedad, i que los productos naturales se resequen menos, alargando así la vida de nuestro equipo de descanso. También una correcta transpiración favorece a un descanso menos caluroso.
Aclarados los argumentos acerca del canapé de muelles, invito a reflexionar acerca de si vale la pena invertir en una cama que contenga canapé de muelles.